lunes, 2 de mayo de 2011

Réquiem para un Sueño Latino



El encuentro entre Barsut y Sanchez Thompson tuvo lugar en el barrio de Villa Crespo, en la casa de Mente Brillante. Barsut llegó borracho y Sanchez Thompson, fresco, después de empaparse por la lluvia del viernes.
Barsut, conversador incontinente, relató a sus amigos su primera experiencia de una falsa amenaza de muerte que recibió de parte de un amigo, en joda. "¿Vos sos el periodista? No vengas a hacerte más el gato acá eh. Si entrás mañana al barrio, te la damos".  La amenaza lo había dejado pálido y sin palabras. Además del miedo (la realidad no supera a la ficción), vio derrumbarse su futuro profesional y sus proyectos. Por otro lado, sintió un pequeño orgullo personal   ("¡Me recibí de periodista!") y hasta cierta vanidad de que alguien pensara en él, aunque sea para matarlo. Pero eso es muy patético de contar.
Barsut relató además su último "desmayo místico" ocurrido durante una cena en un restaurante  en Avellaneda.

- No es leyenda eso - aclaró Sanchez Thompson-. Creo que es un problema neurológico, y estás tratando de construir una personalidad excéntrica contando experiencias de muerte planificadas (te acostaste antes de perder el conocimiento) y falsas amenazas de muerte. ¡Sos un comediante barato!

El comentario hiriente de Sanchez Thompson puso a la defensiva a nuestro héroe Barsut, que sacó a colación un tema que ya venía investigando para un documental, vinculado a la antropofagía de las tribus amazónicas; y que se relacionaba directamente con los antepasados de nuestro héroe Sánchez Thompson.

- ¿Qué opinión te merece el canibalismo? - preguntó socarronamente Barsut.

- Ninguna. No puedo juzgar algo de otra cultura.

- ¡Ahhhh! - dijo Barsut-. No te parece tan malo probar un bocado de alguien de tu misma especie. Sabía que eras un pervertido, pero no sabía que tanto como para transgredir la más elemental de las leyes de Dios y de los Hombres.

El clima estaba tenso y se cortaba con un tramontina. A esta altura, Mente Brillante estaba desconcertada. O aburrida. Y todo el combustible de la noche se había acabado.El último pensamiento de Mente Brillante antes de dormir fue: "¿Cuánto cobrará un sicario por eliminar a estos dos infelices?".